Río de Janeiro ocupa la margen occidental de la Bahía de Guanabara, que abarca el terreno existente entre Copacabana e Itaipu, y alguna de sus islas, como Governador y Paquetá. Se asienta sobre un terreno llano, rodeada de montañas y colinas. La Sierra del Mar, en el borde atlántico de la planicie, se encuentra al noroeste de la ciudad, a unos 40 km de la costa. La ciudad ocupa un área de 1182,3 km², lo que supone una densidad de población de 4781 hab/km².
Río de Janeiro tiene un clima tropical con veranos cálidos y invierno Suaves. Las temperaturas máximas puedes subir hasta más de 30 grados y ocalsionamente supera los 40 grados en zona interiores de La ciudad. En las principales zonas turísticas la temperatura se modera por la brisa fresca proveniente del océano. El mes mas caluroso es Enero una temperatura media de 30,5 - 36,8 °C. La temperatuta máxima registrada fue de 43,8 grados en enero de 1984. El mes más frio es Julio, normalmiente con media de 10 – 18. 5 °C. La temperatura más baja registrada fue de -2 grados en julio de 1928. Las precipitaciones están bastante divididas entre el verano y el invierno, pero es ligeramente superior durante el primer semestre del año, cuando dominan los vientos del sur.
Río de Janeiro es la mayor concentración de población portuguesa fuera de Lisboa. La comunidad portuguesa ha dejado un destacado legado desde el siglo XVI. Más allá de la influencia étnica, los portugueses dejaron su arquitectura y su acento a los habitantes de Río, que suena más portugués que en el resto de Brasil.
La comunidad negra, cuyos antecesores fueron vendidos como esclavos, tuvieron un gran impacto en la composición de la población de la ciudad. Hoy en día, casi la mitad de la población tiene ascendencia negra. La mayor parte de los esclavos de Río fueron llevados desde Angola o Mozambique.
Como resultado de la diversidad de inmigrantes, uno puede encontrar en Río de Janeiro muchos judíos, árabes de origen libanés y sirio, italianos, españoles, alemanes y gente de otras partes de Brasil.
Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, a finales de 2007 residían en la región metropolitana de la ciudad 11.714.000 personas, lo que suponía una densidad de 4781 hab/km². El 53,6% de la población es de raza blanca, el 33,6% son mulatos, el 12,3% son de raza negra y el 0,5% son asiáticos o amerindios. Al llegar los europeos, parte de los nativos se sumaron al portugués y los demás al francés. Aquellos que se sumaron al francés fueron exterminados por los portugueses, mientras que los demás fueron asimilados.
El relive del país está do por la meseta brasileña, vasta zona de altas mesetas, y por la cuenca del río Amazonas. Las altas mesetas erosionadas ocupan la mayor parte de la mitad meridional del Brasil. De una altitud media de 305 a 915 m, están entrecortadas por cadenas montañosas y numerosos valles.
Entre las grandes cadenas de la meseta brasileña figuran notablemente la Serra da Mantiqueira, la Serra do Mar y la Serra Geral. Su altura media es inferior a 1.200 m, pero varias cumbres culminan a alturas más elevadas. Es el caso del monte Bandeira, en la Serra da Mantiqueira que alcanza 2.890 m, o el Pedra Açu a 2.232 m en la Serra do Mar. La vegetación de estas altas mesetas está esencialmente formada por savana llamadas campos.
Al norte, la cuenca del Amazonas ocupa más de un tercio del país. En esta zona baja, el río irriga una inmensa planicie pantanosa recubierta de selvas vírgenes.
Al norte de la Amazonia se encuentra otra región montañosa que hace parte del macizo de las Guyanas. De escasa altura, esta región comprende la Serra Tumucumaque, que culmina en alrededor de 900 m de altitud; la Serra Acaraí, con una altura máxima de alrededor de 460 m, y la Serra Parima, que se eleva hasta cerca de 1500 m. Es en esta región, en la frontera venezolana, donde se encuentra el Pic da Neblina, punto culminante del Brasil, con 3014 m.
Más de los dos tercios del Brasil son drenados por los ríos Amazonas y Tocantins. El Río de La Plata y sus afluentes irrigan igualmente un quinto del país, y el resto, el río São Francisco y otros modestos cursos de agua. El conjunto formado por el Amazonas y sus inmensas ramificaciones (el Negro, el Japurá, el Putumayo, al norte; el Javari, el Purus, el Juruá, el Madeira, el Tapajós, al sur), así como por el Tocantins constituye un sistema de navegación fluvial comparable solamente al formado por el Mississippi en los Estados Unidos. Desde su origen en Iquitos, Perú, a su desembocadura sobre la costa noreste del Brasil, el Amazonas tiene una longitud de 6280 km. Es navegable sobre 3700 km para buques de carga de alta mar. En razón a su tamaño, Brasil posee climas muy diversos, desde el clima tropical al clima subtemplado.
Aunque las tierras cultivadas no representan más que 62 millones de hectáreas, o sea menos del 7,5% de la superficie total del país, Brasil es una gran potencia agrícola. Gracias a la selva amazónica que cubre cerca de 5,7 millones de km2, dispone de inmensos recursos madereros. Posee igualmente numerosas riquezas minerales, entre ellas el cuarzo, el diamante, el cromo, el carbón, el manganeso, el petróleo, el titanio, el oro, la bauxita, el zinc, el mercurio, el hierro, la mica, el estaño y el fosfato.
Los invitamos a que visiten esta hermosa ciudad, ya que la confortabilidad del clima hará que su estadia sea maravillosa e inolvidable. Esta está llena de diversas actividades y atracciones para compartir en familia.